Fontilles recibe el Premio Internacional Jaime Brunet a la Promoción de los Derechos Humanos otorgado por la Universidad Pública de Navarra
- El jurado destaca la “meritoria y dilatada trayectoria de trabajo por el derecho a la salud” de la fundación, así como su lucha “contra la exclusión social que sufren las personas enfermas y con discapacidad”
La Vall de Laguar (Alicante), 14 de junio de 2024. La Fundación Fontilles recibe hoy en Pamplona el Premio Internacional Jaime Brunet a la Promoción de los Derechos Humanos 2023, otorgado por la Fundación Jaime Brunet, dependiente de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), y dotado con 36.000 euros.
El fallo del jurado, conocido en diciembre con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, destaca la “meritoria y dilatada trayectoria de trabajo por el derecho a la salud” de la Fundación Fontilles, así como su lucha “contra la exclusión social que sufren las personas enfermas y con discapacidad”, con especial atención a quienes padecen de lepra y otras enfermedades olvidadas ligadas a la pobreza. Señala, además, la atención de la fundación a las personas que viven en zonas rurales empobrecidas, aisladas o alejadas de los servicios básicos, sobre todo, menores, mujeres y población originaria. El jurado pone en valor la lucha de la entidad por la defensa del derecho a la salud, “un requisito indispensable para el desarrollo, la libertad y la participación social y política, trabajando en el fortalecimiento de los servicios sanitarios, la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones más pobres y la promoción de su empoderamiento, con la finalidad de reducir la pobreza y la desigualdad mundial”.
El director general de Fontilles, José Manuel Amorós, que recogerá esta tarde el galardón junto al miembro del patronato de la fundación Alberto Navarro, ha considerado que el premio supone un reconocimiento a la trayectoria de Fontilles, cuyo sanatorio, ubicado en la Vall de Laguar (comarca de la Marina Alta, Alicante) tuvo un papel fundamental en el fin de la lepra en España. “Más de un siglo después, miramos hacia comunidades empobrecidas en países como India, República Democrática del Congo, Brasil o Mozambique, donde la lepra sigue causando el sufrimiento de miles de personas. El estigma y la falta de recursos mantienen a estas personas marginadas y desatendidas y les impiden disfrutar de una vida digna”, ha recordado.